viernes, 20 de mayo de 2016

Al final de día todo termina bien.


Ya chiquillos lindos, perdonen la tardanza. Me siento un poco agripado y esta semana ha sido de locos y ya no traigo el compu a la pega (por el reciente saqueo que me tocó vivir), así que tendrán que vivir con esto de leerme menos. Ojo que no los abandonaré. Al menos una vez a la semana sabrán de mi. Oigan a todo esto, compartan la hueva de FanPage y las entrada, si les gusta lo que leen que no les de vergüenza y compartan el deleite. Mientras más soltebrios mejor, más cosas sabrosas voy a contar. 

Otra cosa, en el FanPage propuse si comparten una publicación, o puede ser esta (dentro del FanPage, más de 70 veces me afeito al ras y lo documento en vídeo. Una locura, pero entrete.

Ya, ayer mismito, onda anoche, tuve una cita. Vieron que en el FanPage di una actualización en vivo, onda: 

"nunca antes había llegado primero a una cita" 

Producto de este "nunca antes" y los cuarenta minutos de retraso del susodicho, al que llamaremos "Pelao", OBVIO, me pasé el rollo de qué haría yo, si el loquito no llegaba. Típico me puse a whatsapear ya con un shop en la mano. Amigos del wasúp, me decían que me mantuviera digno, otros que prendiera un cigarro, otros que me hiciera el Hueón, y yo medio que miraba a mi alrededor y me metía al celu como si no quisiera la cosa, preocupado ya a los 30 minutos de que quizás me aplicaban el tan temido plantón. Cuando ya había pedido el segundo Shop de medio, me empecé a hacer la idea del abandono y obvio le dije a un CiberAmigo que en una de esas podía meterme a Grindr y buscar un loquito que quisiera chelear y sacarme de la humillación que según yo, estaba próximo a vivir. Igual fue bacán porque me puse a mirar a mi alrededor y vi situaciones bien graciosas. 

Por ejemplo, en la mesa del costado, habían dos minas conversando de lo lindo y una de ellas muy agilá, había llevado al pololo que estaba TAN aburrido y tan inserto en su celu, que me hizo sentir menos patético. Por otro lado, adelante tenía una pareja de borrachos que se joteaban de lo lindo (envidia), y que obvio trataban de descifrar (igual que el barman que no paraba de preguntarme cómo estaba todo), si es que me iban a plantar o no. Yo creo que hasta apostaron. Ojalá haya ganado la niña para poder hacerse la linda. 

En otro lado, había una mesa llena de niñas con un solo niño que no paraba de darle jugo al barman y de hacerse el lindo, nunca caché si era cola o pololo de una de ellas (o pinche quizás). Valiente el loquito si salió con todas las amigas de su supuesta mina. Me inclino por una bisexualidad o una heterosexualidad con un feeling femenino más desarrollado, pero bueno.  

Cuento corto, llegó el Pelao con infinitos minutos de retraso. Era un guacho súper distinto a mi, sin que suene como un juicio, es más como una realidad, ojo ahí.  

Partamos con que el loquillo no comía carne casi nunca, (solo los domingos la ingería), y yo soy seco pa' el asado. Tampoco le hacía mucho al envasado, al embutido, lo químico y todas esas cosas que a mí me encantan (maravillas de prietas, las gordas, el choripan, la longa y todas esas cosas fálicas grasientas tan deliciosas que nos entregan los animales). Imagínense además, todo lo que se desprende de un personaje casi vegano naturalista, versus un hueón amante del consumismo alimenticio, pro libre mercado y capitalismo. 

Súmenle, que el loco no fumaba pucho, solo pegaba algunas piteadas. Sí amaba la coca cola Ligth y por supuesto le gustaba el deporte y gracias al cielo era bueno para el trago, (match total). 

Resultó de ahí una conversación súper enriquecedora, el pelao terminó por hablar el doble que yo y teniendo una mentalidad tan libre como reprimida, debido a algunos conceptos en materia de relaciones amorosas que obvio, yo no compartía, lo que es muy normal. Pues no puedo encontrarme en la vida con pura gente que piense igual a mí. Tate, le di la chance y escuche paciente, debatí lo que creía necesario debatir y conversé de lo lindo. Lo pasé como siempre muy bien y aprecié su punto de vista de la vida y compartí el mío. Resultando ser el suyo como dije, uno muy distinto al mío, que delataba una libertad extrema, pero una falencia bien bizarra cuando de relaciones se trata, muy choro todo y atractivo de escuchar y tratar de comprender. 

Igual, a pesar de toda la atención que le puse, me pasó algo lata. Como soy un pobretón-endeudado-claseMedia, y estábamos en el Barba Azul de Plaza Ñuñoa donde no hay estacionamientos más que los subterráneos, que a todo esto son carísimos ($800 la media hora y fracción). Estaba mega preocupado por la hora, pues entenderán que en dos o tres horas te gastai el equivalente a una cajetilla de cigarros y un encendedor, lo que no es tanto si te lo gastas en un vicio (o podrían haber sido dos chelas más). Ahora, si te lo gastai en un espacio de tierra para estacionar la cosa cambia, más si después cuando estés aún más pobre, vas a recordar ese gasto con muy poco cariño. 

Así que apuré la cosa, lo estaba pasando bien y le pregunté si acaso me acompañaba a bajonear al Mc Mierda, siendo que según él, era un hueón prendido y que no le molestaba el Mc Donald's porque "sabia" que era rico. 

El loquito por supuesto me dijo que no. Mala jugada, sí se reivindicó y me invitó a salir el viernes (hoy), insinuando que él podía carretear con tan solo 10 Lucas y pasarlo a todo trapo, queriendo entonces mostrarme uno de sus carretes para yo después mostrarle uno de los míos. Una muy buena jugada. 

¿El problema? 

El problema fue que después de despedirnos con un acalorado abrazo, yo bajé a buscar mi auto en soledad y cuando me dispongo a salir motorizado, el guardia me advierte de los carabineros que están muy cerca. Yo bien desconfiado (pues había tomado litro y medio de cerveza), salgo del estacionamiento y al ver a los pacos en la esquina (único posible camino), me tiro raudamente a una calle chica que tenia un letrero enorme de “CALLE SIN SALIDA”. Obvio que cagué, obvio también que le hablé al chiquillo a ver si se devolvía y me acompañaba o me ayudaba, porque solo ni cagando pasaba por al frente de los pacos con un litro y medio de chela en el cuerpo. El pelao, muy simpatico, ese mismo pelao que se había demorado casi 40 minutos caminando desde su casa, me informa de manera muy cordial que: 

“pucha, ya llegué a mi casa”. 

Todos los puntos ganados al suelo, al subterráneo y quemados en el inframundo. Maldito, cero apoyo moral más que sea. Zafó de lo lindo, y fíjate que no lo culpo, pero es una super mala jugada cuando estás conociendo a alguien según mi percepción de las cosas. Pues yo creo, que con lo hueón que soy, me hubiese devuelto, independiente si el loco me gustaba o no. Por una cosa de empatía digo. 

ENTONCES, ahí quedé estacionado por mucho rato, me paré incluso en la esquina a grabar un video para mostrarle al mundo lo asustados que estaban los autos que pasaban, tanto, que yo no era el único estacionado en la callecita sin salida. 

Abrí Grindr, Happn, Scruff, de todo, para ver quién chucha me podía ayudar. Quién chucha me podía pasar el auto hasta al menos la otra cuadra. Mas nadie, pero NADIE me ayudó y me di cuenta que los colas somos un bodrio cuando de empatía se trata. O sea, igual si lo pensai, que vai a ir a ayudar a un NN con un problema super ahueonao, pero hubiese sido choro que alguien me ayudase.

Resultó igual que siempre hay un amigo más buena onda que la cresta, y mientras yo estaba ahí en Grindr pidiendo ayuda, me habla mi pequeña, pero queridísima “salvación dotada de amor” (así querían que le pusieran, se lo concedo porque me salvó jevi). 

Mi querida salvación (amigo real) luego de hablarme por Grindr porque obvio vive cerca, me ofrece la ayuda que yo tanto estaba esperando y pasados unos pocos minutos en los que yo incluso tuve que “miar” en la calle porque ya no aguantaba más las ganas, llegó. 

Tanta fue mi felicidad que lo abracé ferviente. Gracias, gracias. Lo mejor de todo fue que mi amigo, se sacó un pito y lo volví a amar tanto como lo amaba antes. Siendo estas las cosas que nunca olvido y pesar de que la noche tuviese altos y bajos, más uno que otro momento de estrés, todo término mejor de lo que esperaba. 

Gracias vida, gracias amigo y gracias chela por existir. Hoy veremos si me tiento con una piscola. 

Eso.

Sé que tengo muchos temas pendientes que tratar aquí, como por ejemplo, el tema de los celos y el mirar en la calle, el tema de por qué a veces la gente nos nextea, o el de la maraca empedrada (ese si va a estar gueno). Lo tengo claro y se vienen. 

No se me pierdan, disfruten el fin-de, persigan siempre el amor, sean honestos directos y  sea empático siempre con el prójimo, que nunca sabemos de qué lado nos va a tocar estar. 


#Chao


Salvador <3

Cerveza vacía en eterna espera



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