Cuando le echo el ojo a algún chiquillo como que me empeño en la cuestión. Onda, me da rabia porque es difícil mirar otras opciones, (no es que no lo haga de frentón, siempre es paulatino) y me es muy difícil indicarle a mi libido que hay otras opciones, es decir, no me calienta nadie más.
Resulta que hace un par de muchos años, estaba saliendo con un maldito, uno que no alcanzó a ser ex, pero que me gustaba bastante.
El cabro era empeñoso, le ponía talento y me venia a ver seguido (trabajaba cerca de mi casa), entonces, empezó a ocupar sus horas de almuerzo conmigo, o salíamos a comer en sus horas libres o a fumar alguna cosita poca. Cosa que a mi me parece adorable, pues ya les he dicho que me gusta esto de la seducción.
Pasa entonces, que todo iba TAN bien, súper bien, tanto que yo me fui de vacaciones con mi familia fuera y me porté regio, mis amigos al ver que no tenía nada serio, me insistan en que aprovechara y obvio, bajara Grindr, Tindr, Happn, Hornet y todas esas cosas que sirven para conocer chiquillos fuera. Resulta que obvio, yo bien fiel a mis sentimientos y empecinado a que de aquí iba a salir algo bonito, me porté increíble y no bajé ni una cuestión (bien arrepentido después).
Incluso como se venia la Navidad, el Año Nuevo y todas esas fechas bien choras y en estos casos romanticonas, le compré hasta regalo y todo el rollo. Llevábamos un par de meses así saliendo intenso, había conocido a mi preciosa tía y se habían llevado regio, se había comprometido incluso a arreglar cosas de la casa (cachaba de esas cosas casquilla), e incluso se llevaba regio con algunos amigos, lo había invitado a un par de eventos y demás.
TODO impecable, pero había una señal, super obvia, que yo cómo siempre, no tomé en cuenta. El chiquillo aquel, no tenia sexo. Había sólo sobajeo intenso, primera señal ignorada. La otra, el susodicho vivía con su mamá, y era medio mamoncete. Resulta que yo estudiante de diplomado, cesante y todo (estaba haciendo unos talleres literarios), la mamá típico que le tira el comentario: “cuándo te vai a buscar un dostor, un abogado o alguien que de verdad haga algo por su vida”. PATA EN LA GUATA. Ahora que lo pienso, segunda súper señal, señora retrograda que cree que el arte es una pobreza eterna (no muy alejada de la realidad, pero espero no sea mi caso eterno).
Ya po, iba todo impecable, obviando el NO sexo, la señora que no me quería de Yerno, yo llegando de mi viaje, le fui a dejar su regalo a las tantas de la mañana, onda jugado, porque al día siguiente me iba al norte a pasar la Navidad y Blam. Dos días después de la Navidad empiezan a escasear los mensajes, los llamados, las fotos. TODO, figurense, todo iba bien y de un de repente tú empezar a cachar que de a poco te están empezando a dejar de hablar. Cuento corto, llegué a Santiago, nos hablamos, quedamos de vernos y de un día a otro, ya NO HAY MÁS MENSAJES. Se acabaron. No hay más, sin ningún motivo aparente.
Claro que no es primera vez que me pasaba, anteriormente también una vez me pasó que un chiquillo sumamente sensual, que me encanta, me fue dejando de hablar, pero fue paulatino. Onda era de esos tipos que no saben cómo decirte que no quieren salir más contigo, entonces te empiezan a correr, se hacen los hueones, y NO cachan que decir: “loco, ya no me pasa lo mismo”, es mucho más simple y sano y nos evitan un caldo de cabeza innecesario.
Ahora, NUNCA supe por qué la manzanita podrida de la que estábamos hablando me dejó de hablar de un día para otro, obvio que yo insistí y pregunté qué onda, pues sentía que merecía una explicación. Una explicación que nunca, hasta el día de hoy, llegó. NUNCA supe qué pasó, incluso con mi tía, amigos, primos, perros y las plantas, quedamos en shock. No había un motivo aparente para la desaparición, pensando yo incluso, que era el único en el mundo a quien le había pasado esto.
PUES chiquillos míos, les informo: ESTO ES MODA Y SE LLAMA GHOSTING y si le pasa a los gringos, nos pasa a nosotros. Según un articulo que estuve leyendo por la fabulosa Web, uno de cada diez norteamericanos ha sufrido o aplicado el Ghosting para terminar una relación.
Para que sepan es algo muy común y potenciado por las redes sociales (que son tan aporte para que las relaciones sean aún más complicadas). Resulta que si alguien no tiene el valor para dar los motivos del quiebre puede hacerse el loco y desaparecer y de ahí pasar a aplicar Ghosting, que en gringolandia se usaba para decir que alguien fue a comprar cigarros y nunca más volvió (típico no), pues si antes de las redes se hacía, ahora resulta mucho más fácil, con un bloqueo simultáneo en Facebook, Twitter e Instagram, el problema está solucionado.
Ahora y como consejo de hoy, si le pasa no se desespere, pues si alguien es tan VACA de hacérselo, resulta que esa persona no tenia ni un dejo de inteligencia emocional y le está haciendo un favor dejándolo con la duda y alejándose de usted.
Por lo tanto, no sean idiotas y disfrutemos del tan temido Ghosting, pues resulta más simple y mucho más económico al sacarse un cacho de encima. OBVIO, que no es la idea que todos empecemos a dejar las relaciones así, siempre hay que ir con la honestidad por delante y siempre resulta más provechoso decir la verdad, pero si pasa, pasó no más y aprovéchelo como lección de vida.
Ahora, con el Ghost que me pillé yo, no le deseo mal, pero espero lo dejen en el altar con el traje de novio hecho y el rímel corrido, porque simplemente el Ghosting, resulta una muy mala práctica.
Eso, vivan la vida, siempre prefieran decirle a sus chiquillos que ya no quieren nada con ellos, si total, lo más terrible que puede pasar es que les llegue una puteada o un agradecimiento por la honestidad.
Una fotito iluminada y bendita para todos los GHOST
Algo me acuerdo de esa historia
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