Ya, me voy a mandar una mini reflexión, porque es sábado, tengo tremenda caña y quizás esto me ayude a superarla.
Han cachado cuando uno le da mucha tribuna al chiquillo que te gusta, se le suben los humos y se empiezan a hacer de rogar. Empieza entonces lo que se llama: paja mental jotistica, una burla al autoestima personal. ¿Por qué una burla?
Es super simple la cuestión, a uno cuando lo flecha cupido se pone hueón y más allá de ponerse idiota, pasa por alto ciertas señales que son cruciales para comprender mejor en lo que uno se está metiendo. Partamos desde la base que el joteo inicial es una maravilla, pero una maravilla super reciproca. Está bien que uno de los dos siempre se la juegue con una seducción intensa, pero si empezai a darte cuenta que se te está haciendo más difícil que la cresta concretar panoramas que no incluyan: sexo, alcohol o drogas o un galanteo intenso de tú parte. Te estas malviajando y de frentón seguro estás perdiendo el tiempo. Si a eso le sumamos el “estoy en una etapa de mi vida en que disfruto de mi soltería”, “tengo miedo” o guareva, OBLÍGATE a ver las cosas desde otro punto de vista, porque puede que quizás, en una de esas, estés sólo dando jugo y seamos sinceros, acá nadie quiere quedar de jugoso ¿o si?
Pensemos que el loquito de verdad esté en una etapa de su vida medio complicada y pseudo se complique demasiado. Ya está bien, es razonable, todos tenemos trancas, miedos y huevas heredadas de vidas pasadas y relaciones anteriores, PERO, si no eres capaz en un tiempo de hacer que el susodicho camine un poquito más rápido y te haga los puntos, es mejor que calmes tú también tus pasos y veas bien qué pasa.
Estábamos hablando con una amiga el otro día de por qué la gente ya no es tan galante (onda, que te lleven a comer, te pasen a buscar, te abran la puerta, que te seduzcan bacán), y me dio una respuesta super obvia: “antes, un hombre tenía que trabajar la vida a una mujer para recién tocarle una teta, la mina se moría de ganas de que le tocaran la teta, pero no podía decirle a nadie y menos al susodicho. HOY en cambio, tocar una teta es facilísimo, porque así como el hombre quiere tocar tetas, la mujer quiere que se las toquen y puede decirlo. Es decir, hoy no es malo tener un Touch&Go, entonces, ya nadie galantea tanto en un comienzo, porque hay 3.000 opciones más al alrededor y si se te hace difícil, hay muchos más que te la harán más fácil, por lo tanto, galantear intenso a alguien no resulta TAN necesario”. Así que, si encuentran a alguien galante aprovechenlo. (Quedamos pocos)
Ahora y volviendo a lo que hablaba en un comienzo. Resulta que una de las cosas que uno puede estar pasando por alto en estos flechazos, es que quizás, el loquito no esté tan interesado en ti como tú pensabas (ojo no es determinante, pero es una opción). Quizás no sea “su miedo” el que lo determina, sino que no hay un interés real y ya. Te pesca así como pesca a muchos más. Ahora, contigo quizás hay una química exquisita, pero quizás también, él SÓLO la está disfrutando. Lo que claramente no está mal, y menos es reprochable, pero aquí hay que quererse un poco más y cuando la cuestión se empieza a poner muy rogada es mejor enfriar el flechazo y mirar las cosas con la cabeza menos terca, porque así como tú puedes mantener una sopa calentita para un próximo sorbo, él también puede estar manteniendo el microondas encendido (con saludos en la mañana, con uno que otro dicho tierno, o aceptar uno de los 10 panoramas que le propones) y no necesariamente tener un interés más allá de la buena onda. De ser ese el caso, bájese de la nube y disfrute a la misma altura que está disfrutando su conquista (y tengan un sexo increíble ojalá).
Así que, consejo: no se caliente la cabeza, no se pegue pajas jotisticas, porque a veces a usted también le tienen que rogar y cuando hay interés no van a dejar que usted solito se las pegue.
Ah y no se pongan el poncho por ahí que esto es sólo una reflexión. Ya vieron que los ponchos los pongo yo.

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